martes, 9 de febrero de 2010

REPRESIÓN E INSEGURIDAD JURÍDICA EN VENEZUELA



Por Andrés Eloy Arriojas Vásquez

A once años del Gobierno de Hugo Chávez Venezuela está inmersa en problemas que alteran la vida cotidiana de la población: Carencia de agua, electricidad, racionamientos, devaluación de la moneda, inflación, desempleo, ausencia alimentos básicos, expropiaciones, violencia, represión de las protestas estudiantiles, inseguridad, homicidios que parecen partes de guerra, entre otras tantas. Diversos sectores exigen soluciones a estos problemas que son producto de la mala gestión pública, de prácticas totalitarias y derrochadoras.

En medio de esta situación, la popularidad en descenso y el señalamiento de que es el principal responsable del caos en que está sumergido el país, el Presidente Chávez, siguiendo instrucciones de Fidel Castro, trae al país al cubano Ramiro Valdes, quien fue uno de los hombres que asaltó el Cuartel Moncada en Cuba, participó en la invasión del Granma en la lucha guerrillera contra Batista y, una vez triunfante la revolución, toma la provincia de Santa Clara con el Che Guevara, ordenando el fusilamiento de miles de sus connacionales.

Ramiro Valdes es un represor por excelencia, especialista en inteligencia y contrainteligencia. Controlaba en su país la Dirección de Identificación y obligaba a los cubanos a trabajo agrícola. Este personaje es el tercer hombre en importancia en Cuba. Ha desempeñado además los siguientes cargos: Ministro vicepresidente del Consejo de Estado, Director de Inteligencia, titular de Informática y Telecomunicaciones y ha tenido una participación activa en el bloqueo de internet.

Se encuentra en Venezuela contratado por el Gobierno venezolano como Asesor para la Energía Eléctrica. ¿Qué obligó al Presidente a contratar a este siniestro personaje que no es perito en esa materia?, mas cuando este país cuenta con excelentes profesionales formados en las mejores universidades nacionales y del exterior. De hecho, el Colegio de Ingenieros de Venezuela cuenta con más de 220 mil afiliados, de los cuales 17 mil son especialista en electricidad.

Si la intención fuera solventar los antes referidos problemas convocaría a las universidades, colegios profesionales, academias, fundaciones, especialistas. Los expertos han señalado que la crisis energética es producto de la falta de inversión y planificación. Sin embargo, el Presidente, evadiendo deliberadamente su responsabilidad, la atribuye al “fenómeno del niño”. Otro de los contratados por este régimen, supuestamente para solventar esta crisis, es el ministro de Planificación argentino Julio De Vido, quien afirmó que el Gobierno de Chávez había invertido en el sector eléctrico más que los Gobiernos anteriores. Si eso es así, visto los apagones que se han sucedido en todo el país, los racionamientos del fluido eléctrico y la implementación de otras medidas para ahorrar energía, cabe preguntarse ¿Donde está el dinero que supuestamente se aprobó para solventar esta situación?

Todo es una mentira. La verdad es que el presidente Chávez se ha conducido como nuevo rico, despilfarró los cuantiosos recursos que ingresaron en estos últimos once años, no invirtió en obras de infraestructura (acueductos, electricidad, vivienda, vías de comunicación, etc…) y ahora tiene un pueblo exigiendo lo que él prometió y no cumplió. De manera que el único que ha provocado esta crisis es el “niño” Chávez. Para colmo nos trae a un hombre como Ramiro Vades que visto sus antecedentes hace presumir que viene con el propósito de poner en práctica en Venezuela las conductas represoras y censoras que ha aplicado en su tierra. Este ciudadano debe abandonar el país.

Ya basta de cubanos colocados en aéreas estratégicas, tales como notarias, registros públicos, identificación y extranjería, cuerpos de seguridad, sector salud y sector militar, que se calculan en unos 60 mil. A lo anterior se unen las cada vez mas frecuentes expropiaciones, siendo las últimas los edificios aledaños a la Plaza Bolívar de Caracas, sin estudio previo,sin sentencia firme y justa indemnización, violando el debido proceso, el derecho a la defensa, el derecho de propiedad y lo mas grave dejando sin empleo a miles de trabajadores que laboraban en las empresas allí instaladas. Decisión incomprensible, quizás producto de conductas xenofóbicas, visto la cantidad de ciudadanos judíos que desarrollan actividades mercantiles en las referidas edificaciones. Lo cierto es que el fin es evidentemente político y no social. De continuar esto así la paciencia de la población se agotará más pronto que tarde.----------------------

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